lunes, 16 de diciembre de 2013

Inspiración en el autobús

A última hora del instituto
nos examinaron;
mis compañeros en vez de personas
eran perros.
No había silencio
sino ladridos.
Otro día más con dolor de cabeza.
Toca el timbre signo de libertad y de avalanchas.
En el autobús no podía dejar de pensar
lo mal que me había salido el examen
estaba tan agobia que casi lloro.
En vez de llorar me puse a pensar
y la inspiración llego en el autobús.
"Quiero vivir, no sólo existir.
Mi día a día es sólo una ilusión, no una realidad.
Me quiero enfrentar a algo de verdad".
Tres fases compuse en mi brazo.
Durante el camino a casa seguí pensado;
habrá millones de personas en la Tierra,
algunas infelices, otra felices.


No hay comentarios:

Publicar un comentario